Valiente

“Un Corazón muy Valiente”

¿Me Debo Quedar o Debo Ir Ahora?

Si has terminado de meditar en esto y sales de tu baño con un rostro triste y gritando “¡LIBERTAD!” para la ventana 10/40 en ese momento estás listo para ser un mártir por la parte central de China.

¿Estás Listo?

¿Quiere Dios que vaya?

El término “llamado” parece ser que da la idea de una voz fuerte y audible o de un rayo de luz de Dios. Un entendimiento del propósito de Dios para tu vida puede ser mucho más quieto y humano.

Aquí están cuatro de nuestras convicciones para tomar en cuenta:

1. Un estudio Bíblico serio, por lo regular te alista para la enseñanza de la Palabra de Dios al leerla, escudriñarla y ponerla en práctica en todas las áreas de tu vida. Todos los humanos somos pecadores y condenados a morir (Rom. 3:32); Dios nos ama a todos a pesar de nuestras rebeliones, y mandó a Su hijo a pagar el precio de nuestro pecado (Rom. 5:8; Juan 3:16)no hay salvación fuera de Jesucristo (Juan 14:6; Hechos 4:12); y Dios espera que todo aquel que conoce y cree eso vaya y lo comparta con los que no lo saben (Rom 10:13-15; Mateo 28:18-20). De hecho, La segunda venida de Jesús espera a que cumplamos esta gran tarea. (Mateo 24:14).

2. Orar, pasar tiempo en oración, individualmente y con otros creyentes. La oración es el medio por el cual Dios envía misioneros (Mateo 9:37-38). Entre mas ores, más te darás cuenta que eres parte de esa respuesta a las oraciones; no importa como parezca.

3. Mira la necesidad del mundo, en la luz del evangelio Cristiano y la incambiable comisión de Cristo, mira al mundo con cuidado. Un tercio de la población mundial, 2100 millones de almas, no tienen manera de oír o de conocer a Jesús. No tienen ministerios televisivos, ni programas de radio, ni una iglesia en su cultura, ni una Biblia en su idioma, ni a Cristo – nada.

4. Manejo de recursos, dones y habilidades, Los misioneros necesitan los ingredientes necesarios para ser eficientes en el campo misionero. Aunque no existe un molde específico una valoración honesta de ti mismo es la clave. Por ejemplo, ¿Cómo está tu salud? ¿Cómo está tu relación con Jesús? ¿Pueden tu educación y trasfondo ser efectivos en el campo misionero? ¿Puedes ver el favor de Dios cuando ministras a otros? ¿Los que están a tu alrededor pueden ver tus dones naturales y espirituales? Tal vez en lugar de preguntarte a ti mismo “¿para qué ir?” Deberías preguntarte “¿Porqué no ir?”

Ya sea que uses el término “llamado” o “convicción” o “guianza,” una seguridad inconmovible debe existir. ¿Cómo llega esa seguridad? Debes estar abierto a la enseñanza de la palabra de Dios y ser consistente, dedicar, en serio, tiempo a la oración, aprender y ver con cuidado la condición espiritual del mundo, y valorar honestamente (con la ayuda de otros el contexto del ministerio presente) tus propios dones y habilidades. Después, espera en el Señor con una actitud de disponibilidad. Para cuando Dios te “llame” al campo misionero, lo sepas.

Antes de solicitar tu inscripción

Pide a tu iglesia, tu pastor puede ser de gran ayuda, para ayudarte en las áreas en que necesites ser discipulado para calificar como ministro del Evangelio de Jesús.

¡Estudia la palabra de Dios! Formal y devocionalmente. ¡Apréndela bien!

Necesitas ser un testigo activo ahora. ¡No es sencillo hacerlo en otra cultura o idioma! Si no sabes como, pide a alguien de tu iglesia que te ayude y te entrene.

Aprende las habilidades del ministerio: comienza un grupo pequeño, ve con tu pastor a hospitales y asilos. Obtén la mayor experiencia posible antes de iniciar tu entrenamiento.

Entrega tu solicitud a Oasis HGM

¡Entrégala tan pronto estés listo para salir! Este entrenamiento es esencial para todos los misioneros, especialmente para aquellos que irán a los no alcanzados. Aprenderás idiomas y a sumergirte en sus culturas rápidamente, ¡para poder compartir las Buenas Nuevas de Jesús! Para más información visita www.oasishgm.org o puedes ver el tríptico de Oasis HGM.

El acto más puro de la adoración
“Si Dios te llama a ser misionero, no te detengas para ser un rey.”
Jordan Grooms

“Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con Él.” 2 Crónicas 16:9

¿Quién irá? ¿Quién dará su vida y dejará su cultura por Cristo, Su Reino y por la gente en la tierra de las tinieblas? ¿Desde cuándo nuestra decisión ha estado basada en que si nos gusta o no? Tal vez es por eso que el arrepentimiento no es muy común. Tal vez el avivamiento del pasado ya no ocurrirá en nuestra generación mientras la gente siga sus deseos y comodidades.

Si somos llamados Cristianos de verdad, entonces nuestros deseos y obediencia inevitablemente estarán en conflicto, y la respuesta necesaria deberá ser, “no mi voluntad sino la Tuya.”

Muchos en la historia han impactado dramáticamente en el avance global de Dios. A finales de 1700 y en los siguientes cincuenta años mucho de África fue ganada por ellos. Con un fervor misionero que poco se ha visto desde entonces, miles de misioneros trajeron la luz de Jesús a este continente. Cada uno fue sabiendo que tenía expectativas de vida de no más de 2 años. Consideraron sus vidas como nada comparado con la obediencia a su Cristo. Estuvieron dispuestos a dar sus vidas como un sacrificio vivo por Cristo y por aquellos que no tenían esperanza sin Él. Padres y madres abrazaron y besaron a sus hijos, sabiendo que la próxima vez que se verían sería en la eternidad. Estos son los que empacaron sus pertenencias en su propio ataúd. El amor más grande de dar Su vida de nuevo por medio de ellos, Su cuerpo.

El acto más puro de la adoración es dar toda nuestra vida en el altar, sin aferrarnos a nada. Si has escuchado que Jesús te ha dicho, “Ve” entonces el desafío para ti es obedecer. Descubre lo que Dios quiere para tu vida; escucha Su voz y obedece.

Oasis HGM se concentra específicamente en enviar equipos para establecer iglesias en ministerios a largo plazo entre los pueblos no alcanzados del mundo. Para eso reclutamos gente, jóvenes y viejos, que ha escuchado al Rey Jesús decir, “Ve” y están dispuestos a obedecer, porque es solo por medio de las misiones a largo plazo en que el mundo será ganado.

“Los millones de personas no alcanzadas en las montañas del Norte de India, y en las junglas del Sur Este de Asia y China, los Musulmanes del Centro de Asia al norte de Africa piden ayuda, y junto con nuestro Dios a una voz preguntamos, ¿Quién irá?

John Willis Zumwalt

 

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