¿Qué puedo hacer?

Está es una pregunta común entre aquellos que han empezado a sentir en su corazón una carga especial por los no alcanzados. Comienza conociendo a través de las Escrituras que el propósito de la Iglesia aquí en la Tierra es “ir y hacer discípulos en todas las naciones”, entonces descubrimos que tenemos una parte no opcional en el cumplimiento de la Gran Comisión, y que ya hemos dejado pasar mucho tiempo.

Entonces surge la pregunta ¿qué puedo hacer yo?

A continuación te presentamos las 3 áreas en las cuales puedes involucrarte, puedes empezar por una, aunque eso no te quita ni te limita en la oportunidad de hacer las 3. El deseo del corazón de Dios es que tengamos una parte activa en la extensión de Su Reino.

 1- Orar.

La primer área en la que te puedes involucrar es orando. Definitivamente que el apoyo más fuerte para un misionero es el respaldo en oración. Son muchos los casos en los que la obra misionera se detiene en determinado lugar debido a que nadie se pone en la brecha (Ez. 22:30).

Te presentamos algunos aspectos en los cuales puedes pensar y meditar para orar:

  • Por cada “etnia” no alcanzada por el evangelio Mt. 28:18-20.
  • Por el avance de la Obra Misionera 1 Tim. 1:8, 2:9-10.
  • Por los misioneros en el campo Ef. 6:17-18.
  • Por los candidatos que se están alistando para salir, que sea el Espíritu Santo quién diga como y cuando Hechos 13:1-3.
  • Por la Traducción Bíblica entre los grupos que no tienen la Biblia en su idioma.

Puedes darte cuenta que la oración es parte vital en las misiones. No olvides que es un trabajo espiritual, por lo tanto es en este punto donde comienza todo, únete en el espíritu intercediendo por aquello que está latiendo en el corazón de Dios.

2.- Dar.
“Si no van tus pasos que vayan tus pesos”

Probablemente no has escuchado la voz del Señor indicando que vayas al campo, pero hay muchos otros que ya lo han hecho, otros se están alistando y entrenándose para salir. El misionero necesita ser enviado, tú necesitas enviar a alguien en tu lugar, ¿porqué no haces equipo con alguien que ha sido llamado y está dispuesto a ir?

La Biblia dice en Romanos 10.15 “¿Y cómo predicarán si no fueren enviados?”. El término enviar implicaba respaldo en oración pero también económico. Es la misma recompensa para el que va como para el que envía, el uno no existiría sin el otro, la tarea que Jesús nos dejo requiere de los dos.

No necesitas ser millonario para apoyar a un misionero, simplemente puedes apartar lo de un pasaje, lo que gastas en refrescos al día, lo que gastas en el cine a la semana, etc.,puedes juntarlo al mes y hacer un compromiso de enviarlo mensualmente a un misionero, eso que piensas que es poco, en los países de la Ventana 10/40 es una fortuna, una familia misionera te lo agradecería.

Te animamos a involucrarte tomando en cuenta estos puntos:

– Aplica el principio bíblico de la siembra y la cosecha (1 Cor. 9:6-10). Si siembras generosamente, cosecharás generosamente. No hay mejor tierra para sembrar que la vida de alguien que dejará toda su comodidad para proclamar la Palabra entre los no alcanzados. Dios nos invita a “probarlo”, hazlo, verás como Él no falla y cuando coseches en abundancia querrás sembrar nuevamente.

– Dar es la oportunidad para tener fruto en nuestra cuenta celestial (Fil. 4:17). El misionero no depende ti o de mí para seguir, ya que si no respondemos alguien más lo hará, sin embargo la oportunidad es nuestra hoy, permitamos que esa cuenta celestial crezca.

– El dar libera el poder de Dios para darnos (Mr. 6:38) “Dad y se os dará”, la medida de Dios es grande, ese es al nivel que desea bendecirnos pero requiere nuestra disposición para el primer paso; “dar”. Recuerda “a Dios nunca le ganamos al dar”.

– Nunca des viendo al misionero sino a Dios.

El misionero aunque siervo de Dios no deja de ser humano e imperfecto y probablemente fallará en algo. No permitas que eso impida que inviertas en el Reino. Pon tu mirada en Cristo así como tu deseo y anhelo que el Reino de Dios se extienda. El Señor Jesús nunca falla ni paga mal a nadie, recuerda que el misionero es sólo un instrumento en la Obra del Señor, pero Jesús es el dueño de la obra.

 Oportunidades para Dar en Oasis HGM:

  • Apoyar a algún misionero en el campo.
  • Apoyar a candidatos que ya se están preparando para salir al campo misionero.
  • Apoyar a los que actualmente se están entrenando.
  • Becar a algún candidato que necesite venir a entrenarse.
  • Apoyar a Oasis HGM como ministerio aportando recursos para el Centro de Entrenamiento, o en la movilización para dar a conocer la visión misionera en México.

3. Ir.

Tal vez estás ya sintiendo en tu corazón que tu parte en las misiones va más allá, que tu amor por los perdidos está provocando incomodidad en tu vida, sueñas y no dejas de pensar en los no alcanzados de la Ventana 10/40, entonces es Dios hablando a tu vida acerca de las misiones transculturales.

A continuación te damos algunos pasos prácticos de que hacer si esto pasa:

A) Busca más comunión con Dios y escucha atentamente Su voz para confirmar tu llamado.

B) Presenta a tu Pastor y líderes el llamado que Dios te está haciendo.

C) Escucha su consejo, nadie te podrá guiar mejor que tus líderes espirituales.

D) Si ya has servido en tu Iglesia local (lo cual si no has hecho, empieza desde ahora, tu fidelidad allí te aprueba para las misiones), entonces busca nuevamente dirección de Dios para el siguiente paso.

E) Entrénate y capacítate.

Busca las diferentes opciones que hay en México para este fin, pide al Espíritu Santo que te guíe para saber a cual debes ir. En México hay diferentes lugares, miembros de COMIMEX (Cooperación misionera de México) que te pueden proporcionar esta capacitación. OASIS HGM somos un Centro de Entrenamiento Misionero Transcultural que Dios levanto para la preparación del candidato a misionero, proveyendo las herramientas y estrategias necesarias para un trabajo más eficaz en el campo.

F) Agencia de Misiones.

Infórmate de alguna Agencia que ya trabaje en el lugar específico donde has sido llamado y que cuente con la experiencia de enviar equipos y te puede proveer de toda la logística necesaria.

Algunas Iglesias locales fungen también como Agencias y ellas mismas proveen de toda la logística necesaria.

G) Finalmente…¡Ve y haz discípulos en todas las naciones!.

Después de este proceso, estás listo para partir, despídete de tus amigos, familiares e Iglesia local y prepárate para ser testigo de Jesucristo hasta lo último de la Tierra.

¡¡¡Nos vemos en el campo misionero!!!