Cartas a los Misioneros

Al salir de su País de origen, el misionero (y su familia según el caso) están dejando atrás todo lo que era su vida; su cultura, sus parientes, su iglesia, su empleo o profesión, esto con el fin de seguir el llamado que Dios le ha hecho.

Como latinos somos una cultura de “apego a la familia”, somos una cultura cálida que nos gusta estar rodeados de gente que nos aprecia y nos estima. Esto es uno de los golpes más fuertes que el misionero recibe cuando pasado el tiempo se da cuenta que muchos de los que lo animaron a ir no les escriben una sola carta o un e-mail en meses. Llegan tiempos de soledad en donde unas cuantas líneas representan un refrigerio para el misionero que está a punto de deprimirse pensando que todo el mundo lo ha olvidado.

Te invitamos a que seas parte de esos que apoyan desde casa, escribiendo una carta semanal, mensual o quincenal. Pídele gracia y sabiduría a Dios para que tus palabras escritas resulten de ánimo y fortaleza para el misionero en el campo.

Nosotros a su vez estaremos publicando algunas cartas de misioneros que ya están en el campo.

Las cartas o e-mail debes enviarlas a Oasis HGM primero y las enviaremos a sus destinatarios. Debes comprender que algunos lugares cerrados pueden ser peligrosos en el manejo de Internet.

Gracias por ser parte desde casa animando y apoyando a los misioneros, una carta puede hacer la diferencia para que alguien continúe su trabajo en el campo.