Viaje de Inmersión

Viaje de Inmersión Transcultural

La preparación Transcultural no sería completa sin tener un tiempo de práctica. En Oasis HGM hemos diseñado el entrenamiento de tal manera que los últimos 2 meses son para que el candidato realice un viaje y ponga en práctica todo lo que aprendió en el entrenamiento, sobre todo en el área transcultural.

¿Qué es un viaje de inmersión cultural?

Empezaremos definiendo lo que “no es”; no es un viaje misionero de corto plazo, no es un viaje evangelístico para predicar en la plaza del pueblo, no es hacer mimos o repartir folletos, todo esto es muy bueno, pero tiene un lugar y tiempo así como un propósito diferente.

Un viaje de inmersión cultural es una experiencia transcultural donde se tiene la oportunidad de vivir en una cultura diferente a la nuestra, cultura que involucra tradiciones, costumbres y lenguajes diferentes. Es tener la oportunidad de “despojarnos de nuestra cultura” para tomar la de otro grupo al que quisiéramos alcanzar con el evangelio.

 ¿Por qué es importante?

Porque ayuda a comprobar el llamado y confronta con aspectos culturales que son en determinado momento muy importantes para la permanencia del misionero en el campo. Hablando de razones del pronto regreso de los misioneros una de ellas es porque no pudieron con el “choque transcultural” y el stress que esto representa.

Las misiones transculturales son a largo plazo y probablemente pasarán 3 ó 4 años antes de que se pueda predicar el evangelio, mientras tanto el misionero invertirá su tiempo en aprender el idioma local, en adaptarse a su nueva cultura (tomando en cuenta que puede cometer errores) y en hacer relaciones con las personas claves de la comunidad, todo esto lleva tiempo y si no está preparado para este trabajo transcultural, el regreso será más pronto de lo imaginado.

El viaje de inmersión cultural durante el entrenamiento consistirá en estar dentro de alguna etnia aquí en México, un grupo que represente un desafío culturalmente, pero que al llevar las herramientas necesarias también represente para el candidato la oportunidad de comprobar su capacidad de adaptación, y saber si será capaz de vivir en una cultura diferente, finalmente esto será lo que aprueba o no su salida al campo.