Entrenamiento Físico

Muchas veces nos han preguntado la relación entre un entrenamiento físico y las misiones. Definitivamente la relación existe, ya que el misionero debe procurar tener fortaleza física para un buen desempeño en su trabajo en el campo. Las caminatas largas son parte de la actividad misionera y los caminos no son siempre calles pavimentadas; hay terrazería, se suben montañas, se descienden valles, para poder llegar a donde Jesús nunca ha sido escuchado. Siendo conscientes de esta situación, en OASIS HGM nos hemos ocupado de que el candidato a misionero valla preparado también en esta área. Contamos con personal altamente capacitado, que instruirá y supervisara en el entrenamiento físico adecuado y conforme al trabajo a realizar por el misionero.

El entrenamiento físico es de lunes a viernes por la mañana, incluye ejercicios de brazos y piernas 2 días y los siguientes 3 días a la semana, el entrenamiento consiste en correr, puede ser en lo plano o en subir una montaña. Es un proceso, se empezara corriendo paulatinamente, irán aumentando, la meta es correr de 8 a 10 Km. cada día. No es imposible, hemos tenido alumnos muy jóvenes desde 20 años hasta personas de 60 años y todos lo han hecho, cada generación ha logrado la meta.

Es en el viaje de inmersión cultural de que se realiza en alguna etnia del país, donde se ha comprobado la eficacia de contar con un entrenamiento de este tipo. El candidato sale listo y con la fortaleza física necesaria que le ayudan a que su trabajo sea más efectivo.

También comprendemos que esto no es el todo, y que para lograr estos resultados se deberá llevar una alimentación sana y balanceada, en OASIS HGM esto es parte del entrenamiento y en base a ello, las comidas son elaboradas cuidando este aspecto para cada alumno, siendo asesorados por una nutrióloga también hay una disciplina de tomar 3 a 4 litros de agua diariamente. El trabajo misionero eficaz requiere de obreros que tengan un cuidado integral de su persona y una buena mayordomía de su cuerpo.