Entrenamiento espiritual

Reconocemos la parte prioritaria del área espiritual en la vida del misionero. Las misiones son un trabajo espiritual ante todo por lo tanto el candidato deberá forzosamente contar con una vida espiritual de alto nivel y una disciplina en la búsqueda constante de Dios y en el ejercicio diario de escuchar Su voz. No hay alternativas, de nada valdrá una buena preparación, aptitudes para enseñar y predicar, habilidades en algunos talentos y oficios, si no tenemos lo primero.

Hudson Tylor el gran misionero al interior de la China dijo “Las misiones comienzan con la llenura del Espíritu Santo “ y efectivamente es aquí donde comienza todo, ya Hechos 2 nos lo aclara al llenar el Espíritu Santo a esas 120 personas que después proclamarían la Palabra con poder y denuedo.

En Oasis HGM tendrás la oportunidad (tiempo y espacio) para hacer crecer tu relación con Dios, para llenarte de Él, para aprender a ser guiado por el Espíritu. El candidato se levanta a las 6:00 a.m. siendo su primera actividad un tiempo devocional personal de 1 ½ horas. Mas tarde tendremos devocional en conjunto con todo el staff, por la tarde habrá tiempo de intercesión diaria junto con todo el equipo. También tenemos tiempos de retiro donde nuestra única actividad será buscar el rostro de Dios.

La Palabra cobra vida cuando la meditamos y la practicamos, por lo tanto hacemos de su lectura nuestro principal enfoque y manual de estudio animando al candidato a que conozca la voluntad de Dios por medio de Su Palabra.

Algunas de nuestras clases son: Adoración; objetivo de las misiones, Como escuchar la voz de Dios, Intimidad con Jesús, Estudio Bíblico Inductivo, Pasión por el corazón de Dios, La oración intercesora, Escuela de Profetas, Dones motivacionales, El amor de Dios, Discipulado en el conocimiento de Dios, etc.

Para Oasis HGM, lo más importante es que cada alumno salga con una mejor relación con el Señor Jesús y un entendimiento real de Su amor.

Si conocemos a Dios lo daremos a conocer como es Él. En el tiempo de dificultad en el campo nada nos sostendrá como una fe firme en Jesús y una relación de amor con Él. Si lo amamos, amaremos lo que Él ama y nada nos apartará de agradar Su corazón e ir por lo que Él más ama: las almas.