La llenura del Espíritu Santo

“Cuando hubieren orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la Palabra de Dios”. Hechos 4:31.

Es tiempo de hacer un alto en esta tarea llamada Misiones y preguntarnos; ¿cómo la estamos haciendo?, ¿Estamos siendo efectivos? Hoy en día hablamos mucho acerca de métodos, herramientas y estrategias para desarrollar mejor el trabajo misionero, pero ¿es suficiente esto para lograr los resultados esperados?, sabemos de la importancia que todo esto tiene, sin embargo es necesario voltear y analizar como empezó el movimiento misionero.

Jesús les dijo a sus discípulos “no se vayan hasta que sean investidos del poder desde lo alto” (Lucas 24:49), ahí está la clave de todo, tenemos que aprender a seguir las instrucciones que Jesús dijo desde el principio. A veces queremos realizar el trabajo misionero con nuestras habilidades y en nuestras fuerzas; el resultado ha sido cansancio y frustración, pero vemos que los apóstoles esperaron hasta ser llenos del Espíritu Santo y revestidos del poder para ser testigos eficaces.

Habiendo recordado este pasaje tan importante, podemos deducir lo siguiente: Si Dios te está llamando al servicio misionero asegúrate de estar dando los pasos correctos; ¿cuáles son? Cada persona te podría hablar de diferentes, pero en el que demos estar de acuerdo todos es en el primero: “no hagas nada hasta que seas lleno de Su Espíritu Santo. Podrías tener muchas carencias ya sea en cuanto a preparación, finanzas, apoyo familiar o eclesiástico ,etc., y todas pueden ser suplidas, pero nadie puede suplirte el ser lleno de Él. Sólo tú puedes y debes buscar esa llenura cada día; con tal fuerza, con tal intensidad, con tal pasión que Dios mismo no resista el abrir los cielos sobre ti y enviar su Santo Espíritu para que seas investido de tal poder que aún la vida la tendrás en poca estima con tal de alcanzar a los perdidos para tu Señor.

Como dice P. J. Titus “No te vayas hasta que seas lleno del Espíritu Santo, pero una vez que te llenes no te quedes”. Así debe ser nuestro pensamiento, el ser llenos es tan solo la primer parte, la segunda es “ir” . ¿De qué nos sirve estar llenos si no cumplimos el propósito por el cual Dios nos llenó?. Vemos en Hechos que eran llenos del Espíritu Santo e iban y hablaban con denuedo la Palabra de Dios…¡eso es!, Dios nos habilita y nos envía, en Su poder, con prodigios y milagros.

Busca llenarte cada día de Él, es algo diario, el trabajo misionero comienza allí, no es en el campo donde tienes que ir a llenarte, empieza ya. Dios nos conceda ser igual que esos 120, que reunidos en un lugar fueron “investidos del poder” y alcancemos no los mismos resultados sino aún mayores , que al ser llenos del Espíritu Santo seamos parte del más grande movimiento misionero que se haya visto…

“Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él”
Hechos 10:38.